Durante La Cuaresma, Confesión cada
viernes 5-7p.m.
sábado 9-11a.m.





 
Preguntas y Respuestas

1) ¿Es necesaria la Confesión?
2) ¿Cuál es la diferencia entre Confesión, Reconciliación, y Penitencia?
3) ¿Qué hago si me avergüenza lo que tengo que confesar?
4) ¿Por qué no puedo confesar mis pecados directamente a Dios?
5) ¿Van todavía los Católicos a la Confesión?
6) ¿Qué es lo que significa "La Luz está encendida por ti"?
7) ¿Cómo puedo saber que el sacerdote no divulgará mis pecados?
8) Tuve antes una mala experiencia en la Confesión, ¿Por qué debo hacerlo de nuevo?
9) ¿Con qué frecuencia debe ir a la Confesión?
10) Soy divorciado, ¿puedo ir a la Confesión?
11) Tuve un aborto, ¿puedo ser perdonada en la Confesión?


¿Es necesaria la Confesión?
Si, y lo podemos discernir en nuestras propia vida diaria. Si esta casado, y hace algo que ofende a su pareja, su relación no se restaurará hasta que no pida perdón, y en ocasiones requiere de alguna acción de su parte para enmendar el daño. Ésto es verdad en las relaciones humanas, y también es verdad en nuestra relación personal con Dios. Cuando le hemos ofendido, debemos ir a Él y pedirle perdón. Afortunadamente como la Parábola del hijo pródigo [Lucas 15:11-32] nos muestra está listo a perdonarnos.

¿Cuál es la diferencia entre Confesión, Reconciliación, y Penitencia?
Ninguna, son diferentes nombres con los que se conoce el Sacramento. Sin embargo cada uno de los nombres refleja una realidad diferente del Sacramento: que implica la confesión oral de los pecados, que produce la reconciliación con Dios, que incluye la necesidad de hacer penitencia por nuestros pecados. ¡No importa como lo llames, siempre y cuando vayas!

¿Qué hago si me avergüenza lo que tengo que confesar?
Si es así, usted es normal. Ninguno de nosotros esta orgulloso de nuestros fracasos; es embarazoso admitirlo a otra persona. Por lo tanto, ¡no se avergüence de confesar sus pecados! ¡Y no permita que eso le impida ir! El perdón y la gracia que recibe es superior a cualquier sentimiento de vergüenza que pueda tener. Es muy común oír a la gente decir que experimentan un gran alivio después de dejar el Confesionario, muy a pesar de que de antemano estaban nerviosos y avergonzados. Además, los sacerdotes ya han oído todos los pecados habidos y por haber. No hay nada que pueda decir que los sorprenda o los choque, así es que ¡dígalo todo!

¿Por qué no puedo confesar mis pecados directamente a Dios?
Dios quiere que nos confesemos directamente con Él, pero entiende nuestra necesidad de confesar de boca a otra persona. Cristo concedió a sus Apóstoles el poder de perdonar los pecados, pero no el poder de leer las mentes; así es que la única forma en que ellos pueden ejecutar sus poderes es oyendo nuestras confesiones. En otras palabras, Dios quiere que confesemos nuestros pecados a un sacerdote quien actúa en el nombre de Cristo, por éso les dió la autoridad de perdonar los pecados en su nombre.

¿Van todavía los Católicos a la Confesión?
¡Por supuesto! Podrían creer que nadie va a la Confesión, pero ésto es un mito. Católicos jóvenes y viejos no sólo van a la Confesión pero encuentran en ella perdón y sanación. Aunque es verdad que ha disminuido el número de quienes lo hacen, este alejamiento se debe a la ignorancia e incluso a la malicia de algunos. Pero como el Padre de la Parábola de hijo prodigo, Dios está siempre esperando reconciliarse con nosotros en el Confesionario.

¿Qué es lo que significa "La Luz está encendid a por ti"?
En muchos Confesionarios en la parte de arriba hay una pequeña luz encendida para indicar que un sacerdote se encuentra ahí, o que un penitente se está confesando. Si la luz es verde, el sacerdote espera el nuevo penitente; si roja alguien se está confesando. Así es que "La Luz está encendida por ti", significa que el sacerdote te está esperando para oír tu confesión. Más aún, Cristo se auto tituló "la Luz del mundo", y Él trae luz a la obscuridad de nuestras vidas. Así es que, "La Luz está encendida por ti", también implica que Cristo está ahí para ser la Luz cuando la obscuridad del pecado entra en nuestras vidas.

¿Cómo puedo saber que el sacerdote no divulgará mis pecados?
El "Sello de la Confesión" es el término que se usa para indicar el secreto absoluto de los pecados confesados en el Sacramento. Un sacerdote no puede divulgar tales pecados a ninguna otra persona: ni a otro sacerdote, ni al obispo, ni a la policía, ni al mismo Papa. Si lo hace queda automáticamente excomunicado, y destituido del ministerio sacerdotal. La Historia tiene innumerables ejemplos de sacerdotes que han sufrido prisión e incluso la muerte por güardar el Sello de la Confesión. Todo sacerdote entiende este deber sagrado y lo considera parte integral de su ministerio.

Tuve antes una mala experiencia en la Confesión, ¿Por qué debo hacerlo de nuevo?
Uno de los misterios de la Fe Católica es que Dios consistentemente utiliza hombres y mujeres débiles para hacer su Voluntad. Simplemente miren al primer Papa: San Pedro negó al Señor tres veces durante el momento crucial de la Historia, y sin embargo le hace cabeza de los Apóstoles. Durante toda la Historia vemos a Dios dependiendo en personas defectuosas para realizar su Obra. Ésto es verdad incluso en nuestras vidas: toda la gente que nos rodea - nuestras parejas, nuestros hijos, nuestros amigos y compañeros de trabajo - todos ellos tienen defectos, y sin embargo son los instrumentos de ayuda de Dios através de nuestras vidas. Nuestra vida espiritual no es diferente. Los sacerdotes son hombres defectuosos y en alguna ocasión no cumplen con su vocación como deberían hacerlo. Pero incluso cuando fallan, al ignorar las necesidades de otros o mostrándose impacientes durante la Confesión, Dios los utiliza para enviarnos su Gracia. ¡Lo extraordinario es con cuanta frecuencia no sólo cumplen sino que exceden su vocación! Es muy, pero muy raro que un sacerdote no sea compasionado y amoroso en el Confesionario, pero incluso si éso no ocurre, sepan que nuestro Dios de Amor todavía trabaja a través del sacerdote para ayudarnos a acercarnos a nuestro Señor.

¿Con qué frecuencia debe ir a la Confesión?
Cada Católico está obligado acercarse al Sacramento de Reconciliación por lo menos una vez al año. Sin embargo, si tiene un pecado mortal, debe acercarse al Sacramento de Reconciliación antes de recibir la Sagrada Eucaristía. Pero recuerde que la Confesión además de perdonar los pecados concede las gracias necesarias para sobreponerse a los pecados e imperfecciones personales. Por lo tanto, muchos directores espirituales recomiendan ir a la Confesión con frecuencia, usualmente cada mes.

Soy divorciado/a, ¿puedo ir a la Confesión?
¡Por supuesto! De hecho la Confesión es una magnifica oportunidad para sanar las heridas emocionales que hayan ocurrido durante el proceso de divorcio. Nadie es excluido de la Misericordia de Dios, y quiere que todos reciban tal Misericordia.

Tuve un aborto, ¿puedo ser perdonada en la Confesión?
¡Categóricamente: Si! El aborto tiene efectos traumáticos en todos aquellos que impacta - en la madre, en el padre, y en los involucrados en el proceso. Si usted ha tenido un aborto o ha estado envuelto procurando uno, sepa que Cristo le está esperando para perdonarle en el Sacramento de la Confesión. Quiten la pesadumbre de sus almas y encuentren sanación en este gran Sacramento.